No lo sabes. Y yo tampoco te lo voy a prometer. No te prometo que después de 8 semanas ganarás una cifra concreta, que todas tus ofertas empezarán a venderse o que todas tus decisiones serán acertadas.
Lo que sí haremos es trabajar para que veas mejor tu negocio, sepas valorar lo que pasa realmente en él, decidas a partir de lo que sabes y sepas reaccionar cuando algo no sale según el plan.
Porque seamos sinceras: la vida no se va a parar solo porque hayas terminado el mentoring. Seguirá habiendo clientes que digan “no”. Ofertas que no salgan como esperabas. Ideas que habrá que soltar. Y junto a todo eso seguirán la casa, la pareja, los hijos, el perro, el gato, el resfriado, el dolor de espalda, el fisio, las vacaciones, la lavadora estropeada y un millón de cosas más a las que tu plan trimestral les da igual.
Así que no quiero prepararte para un negocio en el que nada te sorprenda. Ese negocio no existe. Quiero que, después de estas 8 semanas, confíes más en ti como la persona que dirige este negocio y que trama dentro de él 😉. Que incluso cuando algo no salga, tu primera reacción no sea “seguro que he vuelto a hacer algo mal”, sino: “Vale. ¿Qué sabemos? ¿Qué ha pasado? ¿Qué sacamos de esto? ¿Y qué quiero hacer ahora?”